Foto tomada en el año 1935 poco tiempo después de adquirir la farmacia, al frente de la cual permanecería la abuela durante más de 50 años.
En el fondo de la foto se aprecia una rebotica presidida por la balanza de precisión y multitud de frascos de materias primas.


Foto tomada en el año 1935 poco tiempo después de adquirir la farmacia, al frente de la cual permanecería la abuela durante más de 50 años.
En el fondo de la foto se aprecia una rebotica presidida por la balanza de precisión y multitud de frascos de materias primas.

Fue el alma de Farmacia La Estación, la “farmacia de Paca”, durante los 50 años que estuvo tras sus mostradores. A sus espaldas un ornamentado mobiliario clásico de farmacia repleto de envases comerciales de la época.

Fue el alma de Farmacia La Estación, la “farmacia de Paca”, durante los 50 años que estuvo tras sus mostradores. A sus espaldas un ornamentado mobiliario clásico de farmacia repleto de envases comerciales de la época.
Loli, nuestra voz de la experiencia hasta hace muy poco, jovencita y sonriente tras el mostrador.


Loli, nuestra voz de la experiencia hasta hace muy poco, jovencita y sonriente tras el mostrador.
Al fondo, el café de Don Juan Morales. Al lado del tranvía, la churrería. A la izquierda, la farmacia y el surtidor de Texaco. En el centro de la imagen vemos dos guaguas “del Valle” que comunicaban Tacoronte con Valle Guerra y Tejina. A la derecha, el “Hotel Rosa” en cuya fachada se distingue la cartelera del “Cine Metropolitano” que aún permanecía abierto en aquel entonces (Fotografía de Francisco Dávila Santana)


Al fondo, el café de Don Juan Morales. Al lado del tranvía, la churrería. A la izquierda, la farmacia y el surtidor de Texaco. En el centro de la imagen vemos dos guaguas “del Valle” que comunicaban Tacoronte con Valle Guerra y Tejina. A la derecha, el “Hotel Rosa” en cuya fachada se distingue la cartelera del “Cine Metropolitano” que aún permanecía abierto en aquel entonces (Fotografía de Francisco Dávila Santana)

La farmacia es testigo del ruidoso desfile de la murga tacorontera “La Silenciosa”.
Un grupo de personas tampoco pierde detalle desde las puertas de la venta de Don Antonio Dorta, regentada en aquel entonces por Doña Aurora.

A la izquierda, la parada de taxis y el “Hotel Rosa”, del industrial turronero Don Emilio Rosa Acosta. A la derecha, delante de la palmera, el “Hotelito Chico” originalmente de la familia Camacho y que fue residencia habitual de los abuelos Don Pedro y Doña María Nieves desde el año 1942.
También a la derecha pero un poco más cerca, vemos la Oficina de Correos y Telégrafos, la farmacia, el surtidor de Texaco y la venta en cuya fachada cuelga la cartelera del “Cine Capitol”, actual Auditorio Municipal de Tacoronte (inaugurado el 5 de agosto de 1949 con la película “Jalisco canta en Sevilla”).

La farmacia es testigo del ruidoso desfile de la murga tacorontera “La Silenciosa”.
Un grupo de personas tampoco pierde detalle desde las puertas de la venta de Don Antonio Dorta, regentada en aquel entonces por Doña Aurora.

A la izquierda, la parada de taxis y el “Hotel Rosa”, del industrial turronero Don Emilio Rosa Acosta. A la derecha, delante de la palmera, el “Hotelito Chico” originalmente de la familia Camacho y que fue residencia habitual de los abuelos Don Pedro y Doña María Nieves desde el año 1942.
También a la derecha pero un poco más cerca, vemos la Oficina de Correos y Telégrafos, la farmacia, el surtidor de Texaco y la venta en cuya fachada cuelga la cartelera del “Cine Capitol”, actual Auditorio Municipal de Tacoronte (inaugurado el 5 de agosto de 1949 con la película “Jalisco canta en Sevilla”).

Tras la desaparición del tranvía, en el lugar que ocupaba la cochera del mismo, conocida como La Estación, se construyó una plaza que albergaría el mercado municipal de Tacoronte. Desde entonces y hasta ahora esta zona capitalizaría buena parte de la actividad comercial y social del municipio. En la fachada de la farmacia ya se aprecia por primera vez la preceptiva cruz de malta en bandolera, distintiva de la profesión.

Tras la desaparición del tranvía, en el lugar que ocupaba la cochera del mismo, conocida como La Estación, se construyó una plaza que albergaría el mercado municipal de Tacoronte. Desde entonces y hasta ahora esta zona capitalizaría buena parte de la actividad comercial y social del municipio. En la fachada de la farmacia ya se aprecia por primera vez la preceptiva cruz de malta en bandolera, distintiva de la profesión.

Vecinas de Tacoronte esperando a ser atendidas.

Paca y Loli al pie del cañón.

Vecinas de Tacoronte esperando a ser atendidas.

Paca y Loli al pie del cañón.

Postal de La Estación de finales de los setenta.

Postal de La Estación de finales de los setenta.


¿Podríamos recuperar parte del legado histórico?


¿Podríamos recuperar parte del legado histórico?