La Estación 1906 · Tacoronte | El primer médico municipal documentado
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El primer médico municipal documentado

Historia y origen de la salud pública en Tacoronte
Excursionistas en el interior del Barranco de Casilla a la altura de la calle de El calvario. Finales del siglo XIX principios del XX. Cedida por el Centro de la Fotografía del Cabildo Insular de Tenerife

Excursionistas en el interior del Barranco de Casilla a la altura de la calle de El calvario. Finales del siglo XIX principios del XX. Cedida por el Centro de la Fotografía del Cabildo Insular de Tenerife

En Tacoronte, año 1852, un grupo de vecinos en representación del pueblo (así funcionaba entonces), suscribe un acuerdo con el doctor Manuel Pérez, médico cirujano de La Laguna. Los vecinos se obligan pagarle 1.000 reales de vellón al trimestre, importe que se repartirá entre los vecinos contribuyentes como si fuera un tributo más. Por cada receta se le pagará además 4 reales vellón.

El médico ha de visitar, recetar y curar una vez por semana, en medicina o cirugía, a todos los enfermos que hubiere, incluso familias de Santa Cruz y La Laguna que acostumbran pasar la temporada de verano en el pueblo, pero no a los de pueblos limítrofes.

El facultativo estará en lo más céntrico de la población, de 9 de la mañana a 4 de la tarde, y en invierno de 9 a 3. Si el problema es grave visitará el domicilio del vecino, y si alguno llamara al médico fuera del horario señalado, debe pagarle 60 reales vellón por cada viaje y facilitarle cabalgadura para el traslado. El acuerdo se suscribe en documento que firman el médico y más de 30 vecinos y el alcalde.

Aparte de lo citado anteriormente, Tacoronte solicita al gobierno civil un facultativo para el pueblo, como necesidad preventiva, que asista una vez por semana con pago de 80 reales vellón anual. Se sabe que en este año Santa Cruz tiene tres grandes boticas y un censo de 13.000 habitantes.

Excursionistas en el interior del Barranco de Casilla a la altura de la calle de El calvario. Finales del siglo XIX principios del XX. Cedida por el Centro de la Fotografía del Cabildo Insular de Tenerife

Excursionistas en el interior del Barranco de Casilla a la altura de la calle de El calvario. Finales del siglo XIX principios del XX. Cedida por el Centro de la Fotografía del Cabildo Insular de Tenerife

En Tacoronte, año 1852, un grupo de vecinos en representación del pueblo (así funcionaba entonces), suscribe un acuerdo con el doctor Manuel Pérez, médico cirujano de La Laguna. Los vecinos se obligan pagarle 1.000 reales de vellón al trimestre, importe que se repartirá entre los vecinos contribuyentes como si fuera un tributo más. Por cada receta se le pagará además 4 reales vellón.

El médico ha de visitar, recetar y curar una vez por semana, en medicina o cirugía, a todos los enfermos que hubiere, incluso familias de Santa Cruz y La Laguna que acostumbran pasar la temporada de verano en el pueblo, pero no a los de pueblos limítrofes.

El facultativo estará en lo más céntrico de la población, de 9 de la mañana a 4 de la tarde, y en invierno de 9 a 3. Si el problema es grave visitará el domicilio del vecino, y si alguno llamara al médico fuera del horario señalado, debe pagarle 60 reales vellón por cada viaje y facilitarle cabalgadura para el traslado. El acuerdo se suscribe en documento que firman el médico y más de 30 vecinos y el alcalde.

Aparte de lo citado anteriormente, Tacoronte solicita al gobierno civil un facultativo para el pueblo, como necesidad preventiva, que asista una vez por semana con pago de 80 reales vellón anual. Se sabe que en este año Santa Cruz tiene tres grandes boticas y un censo de 13.000 habitantes.

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