Avances y acontecimientos de la segunda mitad del siglo XIX

Historia y origen de la salud pública en Tacoronte

Año 1857. Durante mucho tiempo, los vecinos de Santa Cruz estuvieron autorizados a arrojar basuras al barranco de Santos o a la orilla del mar, para que no se tiraran los desechos a las calles. Los barrancos sirvieron de vertederos hasta 1857, cuando comenzó a plantearse la necesidad de habilitar un espacio específico. También se había permitido (desde 1846) utilizar como vertedero el barranco de Almeida, pero el cauce se atascaba y se convertía en un foco de suciedad e infección para la población.

Así fue que desde 1857 comenzó a prepararse el camino para la creación de un basurero definitivo, y con bastante retraso se dedicó a este servicio un gran terreno en la zona de la ermita de Regla, en lo que más tarde sería un palmeral (Palmétum). No deja de ser el regreso de una situación de degradación a un marco de respeto a la naturaleza.

En 1870 el farmacéutico sevillano Emilio Serra Cruz, nacido en 1803, fue alcalde titular y accidental de Santa Cruz de Tenerife. Tuvo su farmacia en la calle Castillo, 7, cuya casa sigue allí con la misma fachada. Muy implicado en la vida política, vivió 100 años. Tacoronte, ejercicio 1874-1875. Aparece consignado en gastos 1.000 pesetas para un médico (se desconoce el nombre). Aunque no era titular prestaba sus servicios a los vecinos de la población.

Nuevas normas en 1877. No se permite la apertura de sumideros o basureros con salida a la calle, y los que existan serán tapados, consintiéndose solo las aguas de lluvia. Se prohíbe verter aguas, orines y otras inmundicias a las calles, tanto de día como de noche. Todo morador de este pueblo está en obligación de dar parte a la autoridad de cualquier cadáver que halle abandonado. Cuando muera un animal, conducirlo al lugar que designe la autoridad para enterrarlo o quemarlo.

Vista desde la Carretera Provisional del casco histórico de Tacoronte. Finales del siglo XIX

Vista desde la Carretera Provisional del casco histórico de Tacoronte. Finales del siglo XIX

Año 1879. Los médicos canarios tratan de asociarse y celebra sesión la Academia Médico-Quirúrgica de Canarias en la calle Castillo 13 de Santa Cruz de Tenerife. Se elige la directiva que pasa a ser presidida por Ángel María Izquierdo.
El 11 de enero de 1880 se crea la Real Academia de Medicina en Santa Cruz de Tenerife.

En 1881, en Tacoronte se menciona al médico interino Eduardo Mozo y Recio que renuncia al cargo, y tras la publicación de la convocatoria solicita ser médico titular y se le nombra por no haber más opositores; sueldo anual 1.490 pesetas. Este médico había sido alumno del Hospital de la Misericordia de Cádiz y discípulo de la clínica oftalmológica del doctor del Toro.

Consta en 1886 que existe un practicante o cirujano, José Barbuzano y Peraza, del Realejos Bajo, en calidad de interino. Cobra 540 pesetas anuales con obligación de visitar, asistir y curar gratuitamente a los pobres de solemnidad que sean vecinos. Luego aparece que un año después no hay médico ni farmacéutico ni consignación en presupuesto para estos oficios.

En 1888 se incendia el Hospital de los Desamparados que resulta destruido. También estaban en S/Cruz la Casa de Misericordia, la Casa de Huérfanos y la Cuna de Expósitos. El Ayuntamiento de Tacoronte contribuyó con 100 pesetas para reconstruir el centro hospitalario siniestrado.
Una norma de 1890: enjalbegar las paredes de las casas, según el artículo 72 de la ley orgánica. Plazo de 1 mes con multas de 5 a 15 pesetas. Se fijan edictos.

Año 1892. El doctor Febles Campos lanza la idea de dotar a la capital de un manicomio, un centro para locos. Un lugar deprimente.

Año 1893. Una epidemia de cólera morbo asiático se extiende por S/Cruz. El 29 de septiembre había aparecido con patente sucia el vapor italiano “Remo” procedente de América con destino a Génova. Quedó fondeado frente a los Llanos, aislado y vigilado, pero alguien se contagió. La alarma se prendió por todo Tenerife y las otras islas. S/Cruz quedó incomunicado pero esto sirvió de poco.

El cementerio de San Andrés tuvo su origen en esta epidemia con 1.800 personas afectadas, falleciendo 400. S/Cruz tenía 20.000 habitantes. El excelente comportamiento de la ciudad le valió el título de “Muy Benéfica”. La labor durante 3 meses fue ejemplar y extraordinaria. El pueblo más afectado fue San Andrés, además del barrio Toscal, Los Llanos y El Cabo. El contagio también llegó a Tacoronte, y el gobierno civil envió medicinas y desinfectantes para los pobres que fueron atacados del terrible mal. Por suerte no se incrementó la epidemia. Era profesor médico Rafael Clavijo Estupiñán, solo él. No había farmacia ni veterinario.

Año 1894. Se construye un matadero público, 747,81 pesetas, para evitar el sacrificio de animales en los caminos.

Año 1898. Se crea el Colegio Oficial de Médicos de Canarias. El doctor Agustín Pisaca Fernández (1857-1935 tiene una clínica en la calle de la Marina, Santa Cruz de Tenerife. Este ilustre médico vivió en Tacoronte durante épocas, en la Quinta Dorotea que hizo construir en la calle Amargura, hoy de Sebastián Machado. Dorotea se llamaba su madre. Dos de sus hijos casaron con sendas tacoronteras hijas de Antonio Fariña Rodríguez.

Sigue leyendo en esta sección

· Introducción
· Los tiempos de cólera
· El primer médico municipal documentado
· La Junta de Beneficencia
· Avances y acontecimientos de la segunda mitad del siglo XIX

Compartir es aprender

Te puede interesar

Siglo XV al XIX

Siglo XV al XIX

Seguir Leyendo

Siglo XX

Siglo XX

Seguir Leyendo

Tacoronte en la actualidad

Tacoronte en la actualidad

Seguir Leyendo

Una exposición para una botica centenaria

Una exposición para una botica centenaria

Seguir Leyendo

Utilizamos cookies propias y de terceros para recoger información estadística y mejorar nuestra web y servicios. Si continúa navegando, acepta su instalación y uso. Puede cambiar la configuración de su navegador para no aceptar su instalación u obtener más información en nuestra política de cookies

ACEPTAR